En febrero de 2025, Primicias visitó la casa club renovada de Universidad Católica, la residencia y base de entrenamiento de las divisiones formativas del club, en La Armenia, al sur de Quito. La renovación contó con el apoyo de la Fundación CRISFE. Estas son las claves del reportaje.
Una casa para quienes vienen de otras provincias
La residencia acoge a niños, niñas y adolescentes menores de 18 años que, por su lugar de origen, necesitan vivir en Quito. Según Primicias, su capacidad era de 52 personas, con la meta de llegar a 60 a fin de año. Los espacios se reorganizaron por edades: Sub 11 y Sub 13 en un sector; Sub 15, Sub 17 y Sub 19 en otro.
Cada espacio con su función
- Áreas comunes: sala social con sofás, juegos de mesa y televisión, una oficina administrativa y un cuarto para el cuidador.
- Comedor: los jugadores de las formativas comen cuatro veces al día; también lo usa el primer equipo.
- Escuela: tres aulas en funcionamiento y dos más previstas.
Antes, residencia, comedor y aulas compartían un mismo edificio. Con la renovación, la vida diaria, la social, el deporte y los estudios quedaron en espacios distintos.
Qué dijeron los responsables
Daniela Armendaris, citada por Primicias como directora de Fundación Comuna, que se encarga de la educación de los jugadores, explicó que la distribución sigue un estándar internacional de residencias deportivas. Diana Castellanos, de CRISFE, describió el programa como «un modelo específico para futbolistas de alto rendimiento» para que puedan entrenar y competir sin dejar los estudios.
El club subrayó que cada jugador recibe su kit de habitación y es responsable de cuidarlo: no es un regalo, sino parte del aprendizaje.
Cómo se conecta con Comuna
Este trabajo se parece al que propone nuestra área de residencias deportivas: un lugar seguro para vivir, estudiar y entrenar. Y el resultado visible de la educación está en las graduaciones de 2024 y 2026.



